Desde chica cuidaba bebés

NAVOJOA.- El trabajo que realiza Gabriela Payán Corral en la Estancia Infantil “Mi Casita” se paga cuando un niño llega hacia ella  y  le  da el abrazo sincero. “No hay mayor recompensa, que ver a un niño feliz y que te diga maestra”, compartió la encargada de una guardería.

La historia de esta mujer es digna de contarse, pues a pesar que sus padres son sordomudos (madre +),  a ella esto no le impidió  estudiar una carrera profesional y dedicarse a la docencia.

Actualmente es la responsable de la Estancia Infantil “Mi Casita” que atiende a 60 niños con necesidades especiales de entre 1 y 6 años y medio de edad, algunos de ellos hijos de madres trabajadoras de escasos recursos.

Asegura que su gustó por los niños nació desde que era una niña, pues a esa edad le gustaba cuidar a los bebés e incluso a los de su propia familia.

“Siempre tuve un deseo por los niños desde muy pequeña, me gustaba cuidarlos con amor y eso es lo que hago actualmente en esta estancia infantil que nació en 2001”, señaló.

Dijo que lo más gratificante de esta profesión, es ver cuando los niños empiezan a desarrollarse y lo más difícil es lidiar un poco con los  padres de familia para que se comprometan con sus hijos en el cuidado y  aseo personal.

“Es mucha responsabilidad la que nosotros manejamos, ya que tenemos niños muy pequeñitos, pero todo se paga cuando llega un niño y te da un abrazo, con eso queda pagado todo”, compartió.

Gabriela Payán, quien tiene 41 años de edad confesó que su mejor maestra fue su señora madre que  falleció hace 20 años, quien al igual que su padre era sordomuda.

“Mis dos padres nacieron sordomudos, pero estas limitaciones no les impidió que nos sacaran adelante a sus cuatro hijos. Bendito Dios que yo puedo hablar y enseñar, a pesar que ellos estuvieron limitados físicamente”, mencionó.

  

Comentó que el lenguaje de señas lo aprendió antes de hablar, por lo que,  a la fecha  lo lleva muy presente, por herencia de sus dos padres.

“Mis padres me enseñaron honestidad, gratitud y  trabajar con responsabilidad, por eso son mis verdaderos maestros”, finalizó.

La Estancia Infantil “Mi Casita” cuenta con maestras competentes, educadoras, psicólogas y personal en primeros auxilios, además está certificada en competencia laboral por ECO 435 y cumple con los lineamientos del DIF, Sedesol y Protección Civil.

Sus padres:

Felizardo Payán    (76 años)

Griselda Corral +   (71 años)

 

promo colegio progreso

  H.ETCHOJOA.BANNER

 

H.HUATABAMPO.BANNER.PAG.WEB